Puerto de la Libertad, El Salvador

Puerto de la Libertad, El Salvador
Quiero llevarte en mis ojos como la ternura que un hombre lleva en sus mirada. Mirada viajera del tiempo retenido, como pupila siempre nueva, contenida, retenida, desnuda y renovada.

30 de abril de 2012

III- Parte: ¿Cómo puedo ser un buen servidor o servidora del Señor Jesús.


Gracias a Dios todavía habemos seres humano a quienes nos interesan las necesidades de las demás personas.  Todavía la globalización de la indiferencia, el consumismo, el mundo de la egolatría y hasta de la justificación de la injusticia y de la existencia del mal no nos ha absorbido totalmente; el mundo global tiene cosas buenas y otras no tan buenas, de lo bueno podemos sacar mejor provecho por eso seguimos creyendo por convicción cristiana, humana  y especialmente motivados y motivadas por el testimonio de Jesús que amar y servir a los y las demás vale la pena, le da sentido a la existencia. Jesús el buen Pastor tiene un ideal, que todas las ovejas del mundo formen un solo redil. Al servidor o servidora del Señor debe moverlo el amor y no el interés, los puestos, el prestigio etc.

Con sencillez y humildad sirvo al Señor cuando sirvo a mi prójimo y prójima, sin condicionamientos de ningún tipo porque amar y servir me hace ser una persona cristiana y humana. Así como el mundo del consumo nos esclaviza con las marcas, el mundo de los condicionamientos nos esclaviza con los prejuicios, sean de tipo moral, social, económico y hasta de tipo religioso. Los parámetros del mundo no son los de Dios, ni los de Dios los que las personas religiosas inventamos en su nombre.

¿Quién me hace ver las cosas de manera distinta? El Señor y el Maestro, que siendo eso, se quita los ropajes del poder, el control, el dominio, el liderazgo, la autoridad y hasta el prestigio para lavarle los pies a sus amigos y amigas. El Dios de Jesús y el Dios que nos comparte desde sus convicciones más profundas es el Dios que se abaja por amor para servir.

Dios se hace esclavo y servidor de la humanidad por amor. Por eso escandaliza el gesto de Jesús al tomar la toalla y el recipiente para ponerse a lavar los pies. De donde se comprende por qué Pedro se opone y protesta. Jesús hace un gesto de esclavo, un trabajo que sólo hacian los esclavos, aquellas personas que no tenían nada, ni siquiera su libertad. Jesús rompe esquemas de superioridad y dominación. El trato entre ustedes como seguidores y seguidoras debe ser de servicio, de tomar el último lugar, de ser los más pequeños y pequeñas de la comunidad.

El texto del lavatorio de los pies nos deja dos enseñanzas profundamente cuestionantes:
  1. Quien no asume el servicio a los y las demás al estilo de Jesús no tiene nada que ver con él. Seguir a Jesús es servir.
  2. Sírvanse unos a otros, unas a otras. No siempre comprendemos el seguimiento como servicio, sino como poder, y últimamente como privilegio.
El cristianismo es la práctica del amor, del perdón, de la reconciliación y del servicio. El cristianismo es un modo de ser y actuar, es decir,  es un modo de vida y una espiritualidad descentralizada. Jesús no vino a fundar una religión, sino a dar vida y vida plena. El cristianismo es vida, salvación y liberación.

Dios no mandó a su Hijo al mundo porque estuviera ofendido e irritado por nuestros pecados como a veces creemos y cantamos: “No estés eternamente enojado, perdónanos Señor”. Dios nos dio a su Hijo porque nos quiere tanto, tanto, que no quiere que se pierda ninguna persona de las que creen en Jesús. Dios es el Buen Pastor que cuida  a sus ovejas, sin ser racista, a las que la sociedad considera negras. Según Jesús, hay más alegría en el cielo por una persona pecadora que se convierte  que por noventa y nueve personas buenas. Como dice Jesús, también fuera del redil tiene otras ovejas.

¿Significa esto que quienes no creen en Jesús no tienen salvación? Jesús no habla ni de creencias religiosas ni de observancias o prácticas de piedad. Jesús se refiere al comportamiento de cada uno y de cada una. La persona honrada, respetuosa, tolerante, buena persona, de forma que de ella se pueda decir que vive en la luz, ésa está en camino de salvación. Quien se comporta perversamente, está en camino de perdición.

Otro pasaje con el que Jesús nos comparte su concepción de Dios, ante la visión oficial del Judaísmo, que nos presenta a un Dios excluyente, pulcro y de sacrificios, es el del Buen Samaritano, un Dios buen samaritano, que se abaja, se arrodilla ante la víctima social, la víctima de la violencia, la víctima de género y las víctimas de la religion. Porque también la religión, mal entendida, genera víctimas, condenadas y excluidas de la salvación.

En mi modo de entender, para ser cristiano y cristiana, para ser personas seguidoras y servidoras del Señor Jesús es necesario, importante y básico, lo siguiente:

1- Conocer a la persona de Jesús. Y eso se logra en el contacto con la palabra.
2- Amar a la persona de Jesús. reflexionando personal y comunitariamente el Nuevo Testamento, testimonio de vida.
3- Aceptar la invitación que me hace a su seguimiento, como se lo ha hecho a muchas personas, antes que a mí.
4- Anunciar al resucitado como persona resucitada. Persona profundamente humana y valorando lo humano como el resucitado.
5- Servir a Dios y a Jesús en los y las demás, especialmente en las personas pobres, rechazadas, marginadas, enfermas y tenidas de menos, porque lo que hagamos o no hagamos por los y las pequeñas de la sociedad a él se lo hacemos o se lo dejamos de hacer.

Oración final
Sal 24, 4bc-5ab. 6-7bc. 8-9

R. Tus sendas, Señor, son misericordia y lealtad, para los que guardan tu alianza.

Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas,
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador.

Recuerda, Señor, que tu ternura
y tu misericordia son eternas.
Acuérdate de mí con misericordia,
por tu bondad, Señor.

El Señor es bueno, es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes.

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