Guazapa, San Salvador, El Salvador

Guazapa, San Salvador, El Salvador
Quiero llevarte en mis ojos como la ternura que un hombre lleva en sus mirada. Mirada viajera del tiempo retenido, como pupila siempre nueva, contenida, retenida, desnuda y renovada.

22 de noviembre de 2011

El recuerdo es la mirada de la memoria.










Mirada libre en el tiempo,
sin ataduras y limitaciones.
Mirada sin tiempo apresado,
en recuerdos y meditaciones.
El recuerdo es la puerta hacia la libertad.

Mirada en pedazos de recuerdos
y tiempos en harapos de infancia.
Tiras de episodios pasados,
siempre  de invisible presencia.
El recuerdo es el hilo con el que tejemos el ayer.

Tiempos han pasado, no hay duda.
Pasado, pasado por la memoria
y los recuerdo resurgen como ataduras
rotas por tu firme y fresca presencia.
El recuerdo es la frescura suave en un día soleado.

Hoy te has revelado suavemente
en el anonimato de árbol rejuvenecido,
has pasando por mi vista desapercibida
con un nuevo follaje y  nuevo camuflaje.
El recuerdo es la luz que brilla en las hojas de mi árbol.

De niño te admiraba en la escuela
siempre fresco, siempre protegiéndome en tu sombra,
siempre verde todo el tiempo, siempre lleno de vida,
enraizado vigilante  de mis juegos en el ocio y el recreo.

De adolescente admiraba tu silencio distante,
lejano en el monte;  cercano en los ríos y quebradas,
tu presencia serena refrescante como el alba recién nacida,
moldeaba mi vida de árbol en crecimiento.

De joven te veía en las carreteras, caminante fugaz,
dando paso a mis recuerdos olvidados,
amigo de mis sueños, follaje de mis ramas.
siempre fiel acompañante en silencio.

De adultos, como viejos amigos,
te llevo conmigo compañero,
retenido en las pupilas del recuerdo
como hojas nuevas en mis  ramas extendidas.

La luz resalta tu belleza
tiernamente humilde.
Las hojas de otoño
han cubierto tu cuerpo desnudo.
Estás como siempre,
cambiando tu follaje
árbol de infancia
árbol amigo
Almendro macho.
Almendro de Río.

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